egiptomaníacos2007

Historia del Egipto Faraónico
 
ÍndicePortalFAQBuscarRegistrarseMiembrosGrupos de UsuariosConectarse

Comparte | 
 

 Con los beduinos de Wadi Rum

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Maat



Cantidad de envíos : 10280
Fecha de inscripción : 17/06/2007

MensajeTema: Con los beduinos de Wadi Rum   Mar Abr 21, 2009 10:42 pm

Con los beduinos de Wadi Rum

Manuel Toledo

BBC Mundo, Wadi Rum, Jordania
Desde hace varias semanas nuestro colega Manuel Toledo se encuentra recorriendo el Medio Oriente.
En BBC Mundo lo invitamos a conocer un poco más de esta parte del planeta a través de sus pasos, en un periplo que comenzó en Egipto y terminará en Turquía.
Siga con nosotros estas crónicas desde el Medio Oriente, un viaje en el que usted también podrá participar.
A la derecha encontrará las anotaciones anteriores.
Cuarta entrega: Una semana en el desierto



Ya estaba oscureciendo cuando bajamos de la montaña y una joven beduina nos invitó a entrar a la tienda donde vive con sus padres, sus hermanos y su abuela.
Beit al-sha'ar, "casa de pelo", es como los habitantes del desierto llaman a estas carpas, negras como la noche, que fabrican con piel de cabra.
La tienda de esta familia, como todas las de la zona, es enorme y está divida en dos partes, de aproximadamente el mismo tamaño, en una de las cuales nos reciben.
Allí, junto a una hoguera, la madre nos invita a beber té, mientras que su hijo adolescente, parado sobre una alfombra, dice sus oraciones vespertinas, en dirección a la Meca.
Quieren saber dónde habíamos estado y les muestro las fotos en la pantalla de mi cámara digital.
En una de ellas se ve su carpa, desde la altura, y hasta se alcanza a distinguir su raro camello blanco.
En el aire
En otra secuencia de fotografías, que me piden que repita una y otra vez, aparezco cometiendo la mayor locura de mi vida.

Las opciones eran saltar esta brecha o colgarse de una piedra que parecía a punto de caer.



En la primera de esas imágenes, estoy junto a un precipicio, mientras les digo a mis acompañantes, Nikko, un avezado alpinista finlandés, y Aaron, un paracaidista y piloto de parapente estadounidense, que no creo que pueda repetir el salto que ellos acaban de dar.
En la segunda, estoy en el aire, entre las dos montañas, sin saber si llegaré a mi destino o si me estrellaré en el acantilado, de unos 25 metros de profundidad.
En la tercera, Aaron me abraza, mientras grita "Lo lograste, amigo, lo lograste", y Mikko, una de esas personas que inspiran una confianza absoluta y a quien uno podría seguir, con los ojos cerrados, hasta las puertas del infierno, me confiesa que no pensaba, hasta que me vio en el aire, que me atrevería a dar el primer paso.
Los beduinos nos vuelven a servir té y me alegro de estar con ellos y de estar vivo.
Ritmos variables
Como yo, muchos de los visitantes que llegan a esta zona protegida del sur de Jordania, lo hacen atraídos por estas montañas de arenisca y granito que surgen, con formas cada vez más inverosímiles, del rojo desierto que las rodea.

"El cerebro te asegura que no puedes, pero sí puedes. Basta con dar el primer paso", decía Mikko.



Algunos vienen por un día y se quedan una semana o un mes o toda la vida.
No es sólo por la experiencia de dormir en el desierto y de despertar frente a una enorme duna, en la que un amigo borrará con sus volteretas las huellas de las serpientes.
Ni por el placer de escuchar anécdotas junto a una hoguera, mientras que el tiempo transcurre con ritmos variables, en un reloj en el que, durante el día, caen granos de arena y, por la noche, estrellas fugaces.
Es también -tal vez sea mejor decir sobre todo- por la legendaria hospitalidad de los beduinos, cuya cultura les perdona prácticamente cualquier desliz, menos ser desatentos con los forasteros.
Camellos 4x4
La mayoría de los beduinos de Wadi Rum, como casi todos los de Jordania, desde hace tiempo no son nómadas.

Muchos de los beduinos de Wadi Rum tienen animales cerca de sus tiendas. Y jeeps para trasladar a los turistas.



La experiencia pastoril de muchos de ellos se limita a conducir por el desierto a los turistas que viajan desde Amman, la capital, o desde Petra, la antigua ciudad rosada de los nabateos, en excursiones de un día.
A algunos los llevan en sus jeeps a los lugares vinculados, real o apócrifamente, con Lawrence de Arabia, quien tuvo aquí su base durante la sublevación árabe de 1917-1918.
Cuando se le ve desde las montañas, el constante ir y venir de los camellos metálicos 4x4 evoca a más de una batalla de la Primera Guerra Mundial.
Pero el desierto es grande y uno puede pasar horas en él sin encontrarse con nadie.
"El lugar de Alí"
Los turistas se van al atardecer y entonces los otros visitantes, los que miden el tiempo con el reloj de arena y estrellas, se reúnen en "El lugar de Alí".
Alí Zalabieh es miembro de la mayor tribu de Wadi Rum, la que controla casi todo el turismo.

A la familia de Alí le gustó mucho esta foto de su padre. Cuando le regalamos una copia impresa, la madre la besó.



Tiene un pequeño negocio de productos alimenticios, que por la noche se transforma en comedor.
Luego de preparar la cena, Alí conversa sobre todo tipo de temas con los comensales.
Una tarde, después de escuchar el llamado del imán por los altoparlantes de la mezquita local, le preguntamos sobre la religión.
Alí, que como la mayoría de los beduinos es musulmán, no es nada ortodoxo.
"Dios les hace la vida fácil a los seres humanos, pero ellos la complican con la religión", responde, en una de sus frases memorables.
Viaje al Oriente
Alí habla inglés con soltura y, según me dijo un chico de Tokio con quien lo escuché conversar una mañana, su japonés es impecable.
Le pregunté cómo había aprendido la lengua oriental.

Alí ha tratado de vivir en el extranjero, pero prefiere la tranquilidad del desierto.



"Estuve cinco años estudiando japonés en Egipto. Me fascinaba esa cultura y, para entenderla, decidí aprender su idioma", me dijo.
Alí eventualmente se casó con una japonesa y se fue a vivir a Tokio.
"Pero no tardé en desilusionarme. A pesar de que sabía el idioma, no podía conversar con nadie", dijo.
"La vida allá es muy agitada y la gente sólo piensa en trabajar. Nadie te habla durante todo el día y cuando lo hacen, de noche, en los bares, muchos ya están pasados de tragos y la conversación no es interesante".
"Me esforcé por adaptarme y por salvar la relación, pero no funcionó".
"La vida en el desierto es infinitamente más fascinante que en Tokio", añadió
http://www.bbc.co.uk/mundo/cultura_sociedad/2009/04/090421_1000_beduinos_mt.shtml
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
Djed



Cantidad de envíos : 854
Fecha de inscripción : 10/09/2008

MensajeTema: Re: Con los beduinos de Wadi Rum   Miér Abr 22, 2009 4:19 am

El desierto de Wadi Rum tiene que ser una maravilla Rolling Eyes
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
 
Con los beduinos de Wadi Rum
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» Con los beduinos de Wadi Rum
» Valle de las ballenas -Wadi Al-Hitan
» Wadi es- Sebua
» Wadi Al Rayan
» Wadi al Natrum

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
egiptomaníacos2007 :: 

OFF TOPIC

 :: Off Topic
-
Cambiar a: