egiptomaníacos2007

Historia del Egipto Faraónico
 
ÍndicePortalFAQBuscarRegistrarseMiembrosGrupos de UsuariosConectarse

Comparte | 
 

 La cocina del infierno

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
AutorMensaje
Maat



Cantidad de envíos : 10294
Fecha de inscripción : 17/06/2007

MensajeTema: La cocina del infierno   Lun Ene 28, 2008 2:20 am

La cocina del infierno
Bureij es el lugar donde los milicianos de Yihad fabrican los Qassam que disparan contra Israel

28.01.08 - LAURA L. CARO

«¿Y ahora nos vamos todos al paraíso nos esperan cuarenta mujeres vírgenes!». Quizás un taxi con tres milicianos de Yihad Islámica a bordo, que ha cambiado dos veces de rumbo para perderse sin ser visto por caminos de niebla negra, y que se dirige a uno de los cuarteles donde se fabrican los cohetes Qassam no sea el mejor lugar para recordar el premio que Alá reserva a los mártires que caen bajo el fuego infiel de Israel. A Abú Shuhaib, nombre de guerra del único combatiente que hablará, le divierte su maldita gracia. Y, por lo que parece, también la pistola egipcia «comprada por mil dólares (casi 700 euros) hace cuatro años» de la que alardea, jugando, y que está a punto de disparársele en los pies.

Hace ya rato, desde que el coche atravesó el campo de refugiados de Yabalya con sus paredes tapizadas con fotos de muertos, que no se ve un alma por esta ruta clandestina del fin del mundo. Los cortes de luz tienen Gaza tan a oscuras que no hay puntos de referencia, más allá de las industrias de la ciudad israelí de Ashkelon. Estamos pegados a la frontera norte de la Franja, el campo de tiro desde donde se lanzan los Qassam: Bureij.

Apagan los móviles a la vez para evitar ser localizados. Son órdenes de la banda. Nos acercamos al punto de destino. Más de una veintena de los suyos ha sido abatidos en el último mes en media docena de ataques selectivos lanzados desde el aire por Israel. No en vano son Yihad, los amos del terror. Por eso esta vez han optado por distraer riesgos eligiendo un taxi «de confianza» y una noche turbia -la del sábado- de difícil visión para los aviones espía. «¿Nos vamos al paraíso!», resuena en el vacío tenso el chiste del portavoz.

Y nada más abrir la puerta, uno se da de frente con los Qassam. En la sangre de estos jóvenes fluye la guerra desde la cuna, glorifican las armas, su memoria se limita a cuentos de resistencia, y entran al escondite con la reverencia silenciosa de quien pasa a un santuario. Es la cocina del infierno.

A la izquierda, las carcasas de los cohetes, con 3 kilos de TNT en la punta y el tronco vacío, fabricadas ya «por otra célula», que los chicos de Abú Shuhaib tiene que llenar de combustible sólido y ensamblar. «Es la fase más peligrosa, la última», sólo para milicianos intrépidos, presume el jefe. Que para eso ha estado en Irán. A la derecha, los cohetes ya listos, que «alguien» recogerá pronto de un zulo secreto, y disparará contra Israel. Nueve kilómetros de alcance seguros, suficiente para pegar en Sderot.

«Nada de fumar, nada de fotos donde se nos vea la cara». Empieza el aquelarre, que han venido a trabajar. Son unos niños con cara de niños. Ninguno pasa de los 22 años, pero ya uno, con un rosario islámico en la muñeca, coloca el peso sobre una silla para que su camarada, el de la máscara enrollada sobre la frente, cribe bien fino 4,5 kilos de nitrato de potasio destinado al primer cohete de la tarde. Un cuarto artesano separa en tanto con una cuchara oxidada medio kilo de glucosa. Podrían hacerlo con los ojos cerrados, aunque aquí sí hay luz porque no falta la electricidad. Desde que formaron la célula a mediados de 2005, calculan, han cargado «miles».

Componentes hebreos

«Los nitratos son de Israel, y la glucosa también», se jacta sin disimulo Abú Shuhaib. Las letras en hebreo escritas en los sacos demuestran que no miente. «Casi todo procede de Israel, mira para qué sirve su boicot y por los túneles -los que unen Gaza con Egipto por debajo de la frontera ahora derribada- conseguimos cualquier cosa: 24 horas, 7 días a la semana, y a través de los barcos de Europa del Este que llegan a la costa». Abú Shuhaib relata con una bola de TNT entre las manos que ha sacado de una bolsa rota. «Viene de Sudán, por Egipto». Mientras, el de la máscara ya prepara el detonador y el del peso, enciende el infiernillo sobre el que, los próximos 20 minutos, batirá sin descanso la mezcla de nitratos, de glucosa, de un chorro líquido y un puñado de polvos -«mezcla que no podemos desvelar»-, que luego llenará las tripas del Qassam para dispararlo contra la ocupación. En nombre de Alá. La cocción es el momento crítico en que, si se pasan de llama, todo puede explotar.

«Nosotros elegimos esto, sabemos que nos pueden matar en cualquier momento, pero es el precio de nuestra libertad». «¿Que si fabricamos este cohete pensando en matar?... si es un soldado judío, estaremos felices, si es un civil, no, pero Israel tiene F-16 que pueden apuntar con precisión, y apuntan a nuestros niños y mujeres Al fin y al cabo, no tenemos esa tecnología para distinguir objetivos. Nuestros Qassam son lo que ves, primitivos».
http://www.ideal.es/granada/20080128/mundo/cocina-infierno-20080128.html
Volver arriba Ir abajo
Ver perfil de usuario
 
La cocina del infierno
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 1.
 Temas similares
-
» INVITO A ESCUCHAR LAS VOCES DEL INFIERNO...
» [Noticia]Cocina y Recetas Nuevos foros
» EL INFIERNO EXISTE Y SE PUEDE VISITAR...
» ¿Llegó la gente destruída en el "Diluvio", al infierno?...
» pelicula escape del infierno la pueden ver en online

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
egiptomaníacos2007 :: 

OFF TOPIC

 :: Off Topic
-
Cambiar a: